“El alzhéimer es un tsunami para la salud pública mundial”

Telefé Noticias
Sin títuloEl renombrado neurocientífico Facundo Manes visitó los estudios de Telefe Noticias y brindó una clase magistral sobre la enfermedad de Alzheimer.

El renombrado neurocientífico Facundo Manes visitó los estudios de Telefe Noticias y brindó una clase magistral sobre la enfermedad de Alzheimer.

La afección no repercute únicamente en la calidad de vida de quien la padece sino también de quienes lo rodean. “Por cada paciente con Alzheimer, hay dos o tres personas que se encargan de cuidarlo. Los cuidadores tienen altas chances de tener depresión, ansiedad y aumento de toma de psicofármacos”, señaló el neurólogo.

Según Manes, este tipo de demencia senil “es un tsunami para la salud pública mundial porque el principal factor de riesgo es la edad” y, con los avances tecnológicos, “la gente está viviendo más”. Hoy existen alrededor de 35 millones de personas con Alzheimer en el mundo y el número crecerá de manera exponencial en los próximos años. Se calcula que los costos que abarca la enfermedad son del 1% del PBI mundial.

La imposibilidad de recordar los nombres de allegados y el desorientarse en lugares familiares son los primeros indicios de alarma. En Argentina, 500000 personas padecen Alzheimer. Sin embargo, si se toman en cuenta los dos o tres cuidadores, impacta en 1.5 o 2 millones de personas. Es por eso que el tratamiento debe estar orientado tanto como para el paciente como para el cuidador.

“La mayor prevalencia de la condición mental se da en personas mayores de 65 años. A partir de allí, aumenta exponencialmente. Puede ser hereditaria pero la genética no es la causa principal. Existen múltiples factores que llevan al Alzheimer“, reveló el neurocientífico.

Si bien no tiene cura ni tratamiento, existen diversas actividades que sirven para demorar la presentación de los primeros síntomas. “El ejercicio físico es de vital importancia ya que genera nuevas conexiones neuronales, refuerza el pensamiento creativo y mejora el ánimo. Asimismo, la vida social juega un papel fundamental. Tener contacto humano. Y enfrentar desafíos intelectuales, como aprender un idioma nuevo o a tocar un instrumento”, agregó Manes, que insta a los Estados a “estimular a la gente para que tenga hábitos saludables desde los 40 años”.