Facundo Manes: el saber, la mayor riqueza de un país

Río Negro
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El reconocido neurólogo Facundo Manes participó en Neuquén de las jornadas Experiencia Endeavor Patagonia. En un mano a mano con “Río Negro” destacó, entre otros aspectos, la importancia de priorizar la inversión en capital humano.

El reconocido neurólogo Facundo Manes estuvo en la región para participar del momento Yo Pienso, organizado por Diario Río Negro y Sancor Seguros. Cerró las Jornadas Experiencia Endeavor Patagonia que se realizaron el jueves en el Casino Magic. En un mano a mano con este matutino el autor de “El cerebro del futuro” señaló los riesgos de la exposición permanente a las multipantallas y remarcó la importancia de aburrirse.

Además criticó la grieta en el país y sostuvo que deben generarse más consensos, y priorizarse para los próximos años invertir en el capital humano que es la mayor riqueza de un país.

P – En tu último libro hablás de las nuevas tecnologías y su influencia en el cerebro. El fenómeno de las multipantallas, ¿cómo repercute en el funcionamiento del cerebro?

R – Nuestro cerebro biológicamente es bastante similar a nuestro antepasado de hace 40 mil años, pero ahora tenemos una demanda de información, chequeando el celular, viendo Whatsapp , Facebook, Twitter, los diarios. ¿Cómo hace el mismo cerebro de hace 40 mil años ante tanta demanda de información? Estamos permanentemente conectados, lo que nos crea un cambio de tarea permanente. Y eso tiene un costo: nos hace menos productivos. Hay estudios que muestran que el coeficiente intelectual baja unos puntos cuando estamos permanentemente cambiando de tarea. Y además nos genera más estrés y ansiedad. La tecnología es fantástica, pero hay que usarla con cuidado. Y sobre todo en los chicos. Los chicos tienen que volver a aburrirse, volver a soñar. No estar todo el día conectados.

P – En relación con lo que marcás de las nuevas tecnologías, ¿qué se puede hacer para que los chicos vuelvan a aburrirse?

R- Uno requiere de ciertos procesos. Preparación, incubación, y luego relajarnos. Cuando no hacemos nada, cuando estamos con la mente en blanco, como cuando nos bañamos, el cerebro organiza y procesa información en una red especifica, que se llama red de reposo, y tenemos que volver a valorizar eso.

Hay que limitar el uso de la tecnología en los chicos, que es buena, pero el uso permanente genera más estrés, más ansiedad, y menos productividad. Hoy hay datos que estar permanentes conectados no es bueno. Como había datos hace años de que el cigarrillo hacía mal, y la sociedad tardo décadas en darse cuenta que era malo para la salud.

La multitarea permanente afecta nuestra calidad de vida. Mi predicción es que en 10 ó 15 años vamos a ver para atrás como extraño que se revisaba permanente el celular, porque va a haber más conciencia de cómo nos impactó en la calidad de vida estar siempre conectados.

P- ¿Qué observación hacés con lo que está pasando con las universidades, con la suba del dólar, teniendo en cuenta que has tenido un acercamiento con este gobierno nacional?

R- Yo, además de mis afectos, tengo dos pasiones. El estudio del cerebro, y la Argentina. Esta grieta que estamos viviendo nos hace más brutos y más pobres. Necesitamos tener un proyecto de país, consensos. Desde hace décadas somos un país que produce mucho menos de lo que gasta. Y lo que hay que hacer es generar más riqueza, y hoy la riqueza es el conocimiento. Para eso hay que invertir en los cerebros y nutrir bien a los argentinos. Erradicar en serio la pobreza, invertir en salud, en educación, en ciencia y tecnología. Todo eso lo llamo el ecosistema del conocimiento.

La grieta puede permitir ganar una elección, pero no sirve para cambiar la cultura de este país y para generar consensos en 15 años que nos permitan ser un país más equitativo y más desarrollado.

P- El año pasado te ofrecieron integrar una lista para diputado por Cambiemos. Si bien en esa oportunidad no aceptaste. Ahora transcurrido un tiempo, ¿pensás postularte en algún cargo político?

R – A mí me interesan las causas, no los cargos. En la Argentina necesitamos consensos, y no importa quién lo haga. Y la economía global es el conocimiento. Estoy trabajando para que la Argentina desarrolle un plan estratégico de generar más riquezas basado en el conocimiento.

El crecimiento económico per se, sin inversión en el desarrollo humano, incluso puede generar más desigualdad. Mi trabajo actual, además de mi rol como docente, médico, investigador, es tratar de recorrer la Argentina, dando cuenta a la sociedad que hay que presionar a los dirigentes para que tengan estas políticas de estado.