Los secretos del “órgano que nos hace humanos”

RT

¿Cómo influye el estrés en la propagación de las enfermedades cerebrales? ¿Cómo podemos reducir el riesgo de alzhéimer? ¿Se puede hackear la mente humana?

El neurocientífico argentino, Facundo Manes, sostiene que “uno puede hacer el bien y ser feliz“, y argumenta: “Hoy sabemos con la neurociencia que ser altruista activa circuitos de placer en el cerebro”. El experto sudamericano pasó buena parte de su vida estudiando “el órgano que nos hace humanos”, y considera: “El cerebro tiene circuitos de recompensa, que se activan con el placer, como las drogas, hamburguesas, la plata, el prestigio social, pero también cuando uno hace el bien, se genera liberación de dopamina”.

Manes se encuentra en Rusia realizando actividades sobre intercambios de saberes científicos, y desde allí se encarga de desmentir algunas mentiras populares: “Que solo usamos el 10% del cerebro es un mito, usamos todo el cerebro, seguramente el que dijo eso usa solo el 10%”.

Por otro lado, el entrevistado destaca que las enfermedades cerebrales “son la principal causa de discapacidad del mundo”, por ello aprender neurociencia “podría ayudar a millones de personas y sus familias”. Sobre la prevención, subraya los casos de alzhéimer, donde “hay personas que empiezan a sentir síntomas a los 70 años, pero su cerebro ya estaba cambiando desde los 45”, y aconseja: “Lo importante es tener una vida social activa, el contacto humano es fundamental, tener actividad física y estar activo mentalmente. Hacer cosas nuevas, dormir bien y dominar el estrés”.

A su vez, el especialista destaca que manejar las tensiones es fundamental para tener un cerebro saludable, “porque la realidad a veces no se puede controlar, pero sí cómo reaccionamos ante ella”. Al respecto, pregunta: “Si tenemos el mismo cerebro que hace miles de años, ¿qué pasa con la tecnología nueva, como Facebook y Twitter? Ahí aparecen el estrés y la ansiedad“.

Dilemas éticos y el avance de la tecnología

El desarrollo tecnológico puede traer beneficios en la salud de muchas personas con discapacidades físicas, según el entendido: “Con tecnología, hoy es posible registrar algunos pensamientos o mandarlos por ‘wifi’. Se puede usar para el bien y que personas sin movilidad ordenen mover un brazo robótico”, señala. Sin embargo, desde otro punta de vista, alerta: “También puede usarse para el mal, para las guerras del futuro, para hackear las mentes. Eso no es algo descabellado”.

El médico de la provincia de Buenos Aires también es reconocido por haber analizado las características mentales de algunos terroristas, algo poco estudiado en el planeta, y concluye en que “tienen dificultades en la empatía, en ponerse en el lugar del otro”. Sobre ello, agrega: “Justifican el fin, no evalúan el contenido emocional. No tienen culpa ni remordimiento porque el fin lo justifica todo“, aunque destaca que se necesitan “más investigaciones”.