El BID y Facundo Manes en un nuevo diseño de políticas públicas

Clarin

Lanzaron una red en la región para tener en cuenta el comportamiento humano. Se focalizan en la primera infancia y en la vejez saludable de la población.
En la que fue una compulsa internacional, la Fundación Ineco que preside Facundo Manes fue la elegida por el BID para uno de sus proyectos más ambiciosos que consiste en una red latinoamericana de conducta humana y políticas públicas.

Manes, un médico recibido en la UBA y doctorado en Cambridge, es uno de los mayores expertos mundiales en neurociencias. Preside la fundación Ineco y es rector de la Universidad Favoloro.

Ayer, en la sede porteña del Intal, uno de los brazos del banco, Gustavo Béliz, jefe del organismo, explicó que el diseño de las políticas públicas debe ser muy preciso, como si se tratar de apucuntura, “para destrabar nervios y generar círculos virtuosos. Necesitamos gobiernos de precisión que se basen en la enorme cantidad de datos para promover evidencia empírica, medir los resultados y sus impactos”, señaló al explicar que las políticas públicas deben tener en cuenta el comportamiento humano.

Florencia López Boo, economista senior del BID, amplió: “Vamos a usar las ciencias del conocimiento del comportamiento real de las personas para diseñar mejores políticas”. Y advirtió que en América latina la población está envejeciendo rápido lo que genera un dilema para los gobiernos y nuevos problemas fiscales para afrontar una vejez saludable de su población.

Manes se explayó sobre la evolución de las políticas públicas, que consiste en tomar en cuenta cómo piensan, deciden y se comportan los seres humanos.

“Si las políticas públicas no toman en cuenta como son los seres humanos van a fracasar. Nos enfocamos en la primera infancia y en el envejecimiento, en una región con pobreza. Y cuando alguien vive en la pobreza ese contexto genera conductas que perpetúan la pobreza”, señaló Manes.

Ferdinando Regalío, de la División de Protección Social del BID, explicó que la red es un lazo de cooperación con Argentina, Chile y Uruguay. Se concentrará en el área de pequeña infancia y de envejecimiento saludable.

Fue el ministro de Educación Oscar Finocchiaro quien contó lo que significa el desafío de prepararse para el mundo cuando en la Matanza los chicos no logran distinguir diez verduras porque no las conocen y que cuando van a la escuela lo primero que le preguntan a la maestra es a qué hora es el almuerzo. “Tenemos capacidad de producir conocimiento, si trabajamos en serio. El futuro no es lo que va a venir y esperar hay que crearlo, buscarlo. Sarmiento decía que aquel que cree que la educación es cara debería probar con la ignorancia”, concluyó con el aplauso de todos.