El BID e INECO estudiarán la conducta para elaborar políticas públicas

El Cronista

El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Fundación INECO desarrollaron la primera Red Latinoamericana de Conducta Humana y Políticas Públicas, que busca ir de lo particular a lo general, del entendimiento de cómo pensamos y actuamos a la conformación de normas y políticas públicas que se adecuen a la comunidad.
La experiencia mundial ha demostrado que la aplicación de las ciencias de la conducta humana, (Behavioural Insights) impacta en un mejor diseño de políticas públicas, optimizando los resultados en desarrollo social, economía, salud y educación.

“A través de la combinación de los descubrimientos de las neurociencias y las ciencias del comportamiento en el diseño y la implementación de mejores políticas públicas se puede lograr que las mismas sean más efectivas en los propósitos que persiguen”, manifestó Facundo Manes, presidente de la Fundación INECO.

Por ejemplo, se puede mejorar la eficiencia energética, bajar las tasas de abandono escolar y aumentar el rendimiento, reducir el desempleo, o que la gente coma menos comida chatarra entre otras conductas preventivas en materia de salud, y al mismo tiempo aumentar la productividad y ahorrar recursos.

La exitosa experiencia del Behavioural Insights Team (BIT) del Reino Unido ha inspirado a que un mayor número de países muestren interés en el uso de los principios de las ciencias de la conducta para diseñar programas y políticas públicas que resulten eficaces como Estados Unidos, los Países Bajos, Dinamarca, Australia y Singapur. Sin embargo, aún no existía una experiencia así en países en vías de desarrollo.

En este sentido, Fundación INECO en conjunto con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) lanzaron la primera Red Latinoamericana de Conducta Humana y Políticas Públicas. El evento se llevó a cabo ayer en el edificio central del BID, ante la escucha atenta de más de 100 especialistas de todo el mundo.

La red conforma un grupo multidisciplinario de expertos que asesorarán a los gobiernos de la región. El lanzamiento es el puntapié inicial en el desarrollo de una agenda con perspectivas a nivel internacional cuyo principal objetivo es alcanzar impacto social a través de políticas que conlleven una comprensión más realista de la conducta humana.

“En la última década, las ciencias del comportamiento generaron aportes en materia de salud, educación, cumplimiento tributario, seguridad, transparencia, bienestar, entre otros. Para ello, la economía del comportamiento colabora con nudges, (pequeños empujones) y con la arquitectura de alternativas (choice architecture) con el fin de promover decisiones que pueden ser consideradas superiores”, explicó Manes.

De esta forma, las micro-intervenciones en el diseño y la implementación de las políticas públicas pueden generar un gran impacto, “mejorando la efectividad al tener como objetivo la adecuación al comportamiento real de los individuos y no a la inversa”, agregó el neurólogo.

La desigualdad social y la vulnerabilidad en Latinoamérica son perjudiciales en especial para los niños y los ancianos. Sin embargo, aún no se había planteado ninguna iniciativa para integrar esfuerzos entre los países que afrontan problemas similares en la región. Por ello, si bien en principio la iniciativa tendrá aplicaciones amplias sobre las políticas públicas, continuará concentrándose en el desarrollo infantil temprano y en promover el envejecimiento saludable en la región.

En este sentido, durante el evento se dio inicio al plan de trabajo que intentará dar respuesta al interrogante ¿Cómo el estudio de la conducta humana impacta sobre el diseño de políticas públicas en la niñez y vejez?
“Los avances recientes en neurociencia han sido instrumentales para empujar la agenda no solo en la ventana de oportunidad única que representa la primera infancia, sino también en el desarrollo de habilidades cognitivas y socioemocionales en todas las etapas de la vida. En particular, en los adultos mayores se demostró que nunca es demasiado tarde para aprender”.

Por su parte, Florencia López Bóo, economista Senior en Protección Social del BID, aseguró que “hasta el momento no se habían propuesto iniciativas de este tipo que integraran esfuerzos entre países de la región con problemáticas similares. Para el BID y Fundación INECO es clave aunar fuerzas junto con la tarea de los gobiernos argentino, uruguayo y chileno en la promoción del bienestar de aquellos que más lo necesitan”.

Además, aseveró que acciones como la conformación de esta Red “son pilares dentro de una estrategia más amplia de determinación para reducir la pobreza y mejorar la equidad social en nuestra región”. De la misma forma, la unión de esfuerzos con el BID reafirma uno de los pilares de Fundación INECO en cuanto a promover la investigación científica de impacto internacional en el campo de las neurociencias cognitivas humanas.

Para Agustín Ibáñez, director del INCYT (Ineco-Favaloro-CONICET y miembro del proyecto BID Behavioural Insight group for social protection and health policies: A lifespan approach), “el objetivo general de este BPR es aplicar las ciencias del comportamiento a las problemáticas sociales y de salud en la niñez y la vejez para mejorar el impacto de las políticas en estas poblaciones”.

El experto aseguró que se han definido tres proyectos concretos:“la construcción de una institución regional pionera y aplicada al desarrollo social y de salud, promoviendo diseños de políticas públicas más eficientes y fáciles de usar; la concreción de un programa de intervención para medir y mejorar la cognición y el lenguaje en niños en condiciones vulnerables con énfasis en los déficits bien establecidos en esta población; y por último, llevar a cabo una plataforma clínica y de investigación multinivel para el envejecimiento patológico (EP) equipada con métodos de clasificación y diagnóstico, junto con un programa de capacitación regional”.