La adicción como una enfermedad del cerebro

Segundo Enfoque

El pasado viernes 7 de octubre se llevó a cabo el primer congreso internacional sobre el Consumo Problemático de Drogas y Facundo Manes estuvo presente para cerrar la segunda jornada.
facundo-manes-en-quilmes-735x400Facundo Manes encaró la presentación como una propuesta para hablar de sus dos pasiones, el cerebro y Argentina. Clasificó a la adicción como una enfermedad del cerebro, aunque antes se pensaba que era una debilidad moral de la persona, aseguró que la adicción secuestra al cerebro.

El conocido neurólogo nació en Quilmes y volvió para dar una charla de poco más de una hora en la ciudad. La entrada era libre y gratuita, estaba pactada para realizarse en la plaza San Martín pero, debido al mal tiempo, se concluyó en el Teatro Municipal, dejando a muchas personas fuera del mismo.

Antes de dar inicio a la conferencia, el intendente Martiniano Molina dedicó unas palabras al proyecto, las cuales agregaron un tono político al encuentro. El mismo aclaró que la situación vivida en la provincia de Buenos Aires es un compromiso de todos, y que “no alcanza con pagar impuestos”.

Manes recalcó que es importante destacar que el cerebro vive en sociedad, por lo cual todas sus conductas dependen fundamentalmente del contexto en el que se vive. “El contexto de pobreza, genera más pobreza, más vulnerabilidad”, afirmó.

A lo largo de de la presentación quedó en claro que es necesario crear un nuevo “paradigma de conocimiento”. Con esto hizo referencia a que el país, para luchar contra la vulnerabilidad de sus ciudadanos, debe cuidar sus cerebros, contar con instituciones transparentes y reforzar la educación publica. Marcó los tres factores fundamentales en la vida de una persona: contar con una buena alimentación, con una vivienda digna y con una buena educación, en donde los tres se ven afectados por el contexto y entorno.

Con lo último, logró dar hincapié en su participación en el gobierno de María Eugenia Vidal en la provincia de Buenos Aires, junto a un grupo de científicos que se encargan de buscar la solución al conflicto.

Concluyó hablando de como funciona nuestro cerebro día a día, marcando la diferencia entre vivir en “piloto automático” y las consecuencias negativas de lo mismo, ya que de esta forma no somos racionales. La diferencia sería que mientras buscamos el placer inmediato, no nos detenemos a pensar en las consecuencias, como así lo hacen los consumidores de drogas.