Descubre los misterios que guarda tu memoria

Latam Discovery

¿Crees que tus recuerdos son permanentes e inamovibles? Piénsalo dos veces: puede que estés reescribiéndolos sin darte cuenta.descubre-misterios-memoria-1440-01Muchos de nosotros creemos que la memoria es una construcción estática, fija, imborrable. Después de todo, si nuestros recuerdos estuvieran cambiando constantemente no sería posible que tuviéramos nuestras personalidades formadas, saber quiénes somos o quiénes hemos sido.
Pero, en realidad, la memoria es como un viajero del tiempo, que toma fragmentos del presente para insertarlos en tu pasado. Anticipándonos al estreno de Súper Cerebro, show en el que podrás explorar el funcionamiento de nuestro misterioso cerebro, te contamos un poco del detrás de bambalinas de tu memoria.

Es más creativa de lo que piensas

Los recuerdos se ‘reescriben’ cada vez que los invocamos, como si se trataran de las ediciones a un archivo de Word. Según Facundo Manes, neurocientífico argentino y presentador de Súper Cerebro, esa es, justamente, la razón por la que nuestros recuerdos no son iguales durante toda la vida y el motivo por el que dos o más personas pueden recordar de diferente manera las mismas cosas.
“La memoria no es un fiel reflejo de aquello que pasó sino más bien un acto creativo, uno de los más creativos en el funcionamiento de nuestras mentes”,dice Manes. Cuanto más usamos la memoria, más exponemos a nuestros recuerdos a ser modificados través de un proceso llamado ‘reconsolidación’.

Recordamos lo que nos emociona

“En la vida olvidamos casi todo”, agrega Manes. “Lo único que recordamos es lo que nos emociona. La emoción facilita la consolidación de la memoria”. Manes se refiere a la ‘memoria autobiográfica’, que colecciona los recuerdos de nuestra propia historia y que, al usarla, nos da la sensación de estar ‘reviviendo’ el momento.
Pero que recordemos no es garantía de que el recuerdo en cuestión se encuentre en su versión definitiva: las emociones también pueden ‘actualizarse’ en nuestra mente. “Lo que sucede es que la forma en que recordamos un evento en particular no se trata de una recopilación exacta de cómo sucedió originalmente, sino el modo en que lo relatamos la última vez”, explica Manes. “Y si esa última vez estábamos más contentos, seguramente hayamos cargado con esos condimentos positivos el recuerdo”.

Los recuerdos se pierden en el cerebro

Es cierto: no quiere decir que los olvides, sino que, literalmente, se pierden. Cuando uno experimenta algo, el recuerdo permanece ‘inestable’ en el hipocampo por un tiempo hasta que se fija en las conexiones sinápticas entre neuronas. El recuerdo queda sellado por un tiempo: una vez formado, la conexión permanece, sea usada o no.
Sin embargo, que el recuerdo esté consolidado no quiere decir que puedas invocarlo para siempre. A medida que formas más recuerdos, las neuronas que representan un recuerdo específico migran más hacia dentro de tu corteza cerebral. Eventualmente, es posible que el recuerdo se pierda y no puedas volver a evocarlo. Seguirá ahí, claro, pero es como tener algo que has perdido en tu casa: sabes que lo tienes, pero no podrás volver a usarlo.

¿Cómo cuidar tu cerebro?

Si quieres entrenar a tu cerebro para mantener una memoria más ágil, hay tres claves: la actividad física, la vida social y el aprendizaje constante. El ejercicio no solo produce y favorece nuevas conexiones cerebrales, sino que también evita que el hipocampo se atrofie y genera su crecimiento.
Evitar el aislamiento social y mantener tu cerebro alerta aprendiendo un idioma, un instrumento o hasta lavándote los dientes con la mano no dominante son otros de los consejos para mantener una mente sana.
Si quieres conocer más sobre cómo funciona tu memoria, no olvides sintonizar Súper Cerebro, solo por Discovery.