El prestigioso neurólogo Facundo Manes pasó por Ushuaia

El diario del Fin Del Mundo

Es considerado el precursor de la neurociencia en Argentina y cuenta con un acabado reconocimiento de nivel internacional. Llegó hasta Ushuaia para exponer en el CADIC. También se dio un momento para brindar declaraciones a el diario del Fin Del Mundo. Manes recorre el país exponiendo sus conocimientos y bajo una anhelada consigna: “Sueño con un país en paz, solidario, con desarrollo humano, que permita y estimule a que cada uno pueda ofrecer la mejor versión de sí”. Para lograr tal objetivo explica cómo la mente humana y el conocimiento pueden cambiar la perspectiva de vida de las personas.

entrevista-con-el-prestigioso-neur-logo-facundo-manes_61220El prestigioso médico neurólogo y máximo referente de la neurociencia en Argentina, Facundo Manes, pasó por Ushuaia donde expuso ante un auditorio colmado en el CADIC y también brindó declaraciones a EDFM. Dictó la conferencia organizada por el Servicio de Salud Mental del Hospital Regional Ushuaia bajo la consigna “Demencias y trastornos cognitivos–Diagnóstico diferencial”, y en su condición de rector de la Universidad Favaloro y de presidente de la reconocida Fundación INECO.
Tras la conferencia Manes brindó declaraciones a “el diario” con el propósito de ofrecer un pormenorizado detalle informativo sobre la influencia de nuestro cerebro en la vida cotidiana y la importancia de generar hábitos saludables para tener una óptima calidad de vida.

-¿Cuáles fueron sus sensaciones de haber llegado hasta Ushuaia con sus conocimientos en el marco de su trabajo y ciclo de conferencias que realiza en todo el país?
-Me siento muy contento de estar acá en Ushuaia en donde hemos visto mucho interés en lo referente a la neurociencia, que es el estudio de la mente humana. También hemos encontrado interés en el pedido de la gente de lograr educación de calidad en la Argentina y que se genere la sociedad del conocimiento.

-Durante su estadía en Ushuaia también estuvo reunido con la gobernadora electa Rosana Bertone.
-Estuvimos con Bertone, ella me planteó sus ideas respecto al desarrollo aún más la ciencia, la salud y la educación en Tierra del Fuego. Por supuesto que hemos quedado a su disposición para colaborar en lo que se pueda desde la Universidad Favaloro o en temas de neurociencias y educación. Ha sido un encuentro constructivo y desde ya que todo argentino que intente hacer un país mejor, va contar con mi apoyo y mi contribución.

-¿En qué cree que puede ayudar la divulgación acerca del funcionamiento del cerebro en la vida cotidiana?
-Estoy convencido de que cuando uno más conoce y comprende sobre alguna cosa seguramente más va a saber valorarla, cuidarla, aprovechar y potenciar su funcionamiento. Es por eso que creo en las virtudes de la divulgación científica, en que las investigaciones que hacemos en los laboratorios deben ser conocidas y debatidas por toda la comunidad a la cual nos debemos. El rol de la investigación científica es, y debe ser, mejorar la vida de las personas. En el caso de las neurociencias, como todo lo hacemos con el cerebro, es lógico que su impacto se proyecte en múltiples áreas de relevancia social.

-¿Cree que los docentes deberían formarse en neurociencias para tener una mejor comprensión de los procesos cognitivos?
-Muchas preguntas sobre la educación, tanto en sus políticas como en la práctica concreta, pueden y deberían ser abordadas también desde las neurociencias. ¿Cuál es la mejor edad para iniciar la educación? ¿Existe una edad crítica más allá de la cual resulta más complejo alcanzar el alfabetismo? Es evidente que estos interrogantes son críticos para la educación. También existen eternas preguntas que se hacen los docentes en el aula: ¿por qué algunos niños aprenden más fácil que otros? ¿Qué es la inteligencia? ¿Hay algún componente genético para la inteligencia? Las neurociencias pueden contribuir en la búsqueda de respuestas y los educadores no deben temer sus descubrimientos, ya que muchos de éstos podrían respaldar la práctica de una enseñanza intuitiva de alto nivel. Asimismo, y esto lo reitero sobre todo entre colegas, las neurociencias deben adaptar sus investigaciones a prácticas concretas teniendo en cuenta los saberes imprescindibles de los docentes. Es en el encuentro entre disciplinas donde surge la interacción que produce mejoras sensibles en nuestra capacidad de entender. Aunque la transición del conocimiento científico al aula no es una tarea fácil, el diálogo de las neurociencias cognitivas, la psicología, la pedagogía y la práctica docente debe generar un nuevo foco en la educación.

-¿Cómo se puede utilizar el cerebro para tener una vida mejor?
-Como decía, conocer sobre el funcionamiento del cerebro nos ayuda a vivir mejor. Por ejemplo, sabemos que nuestro cerebro construye la realidad. Si yo pienso que esta entrevista no le va a interesar a los lectores, que es un fracaso, me voy a sentir mal. Si pienso que les va a gustar, me voy a poner contento. Pero en realidad, yo no sé qué es lo que va a pasar con los lectores. Sin embargo, mis pensamientos van a hacer que me sienta de determinada manera. Muchas veces tenemos pensamientos negativos que inciden en el ánimo porque de la manera en que pensamos es la manera en que sentimos. Si yo soy consciente de esto, puedo lograr revertir la situación y no tener más este tipo de pensamientos y así intentar sentirme mejor.
Además, saber qué le hace bien o, por el contrario, qué contribuye a su daño o deterioro es importante porque cuidar el cerebro nos ayuda a tener una mejor calidad de vida. Sabemos, por ejemplo, que todo lo que le hace bien al corazón, le hace bien al cerebro. Entonces tenemos que cuidar el colesterol, los niveles de glucemia, controlar la presión arterial, mantener un peso adecuado, no fumar ni beber alcohol. Tenemos que dormir bien, lograr tener un sueño reparador. También hacer ejercicio físico es altamente beneficioso porque además de ser un gran antidepresivo y ansiolítico, genera nuevas conexiones cerebrales. También, estimular cognitivamente nuestro cerebro, haciendo actividades nuevas como aprender un idioma, hacer aquellas cosas que resulten un desafío para nuestra mente y que nos saquen de lo cotidiano, de nuestra zona de confort. Otro aspecto fundamental es estar conectados socialmente, tener una vida social activa. Los estudios demuestran que las personas aisladas socialmente se mueren antes. Todo esto ayuda a proteger al cerebro.

-¿Cuánto lo inspiró la figura de René Favaloro?
-Aprendí a respetar al doctor René Favaloro gracias a mi padre, que también fue médico rural en Arroyo Dulce (provincia de Buenos Aires). Mi padre admiraba y tenía un afecto entrañable por este médico/científico que supo pensar en el país y en su gente antes de que en él mismo. Por eso hoy me siento muy honrado por formar parte de dos de los grandes proyectos de René: la Fundación Favaloro -y su sueño de investigar y tratar el corazón y el cerebro- y la Universidad Favaloro.

-Muchas veces lo escuchamos haciendo reflexiones ligadas a temas sociales o políticos. ¿De dónde viene su interés por esto?
-Yo tengo, además de mis afectos, dos grandes pasiones: el estudio por el cerebro y mi país. Y la política es una fundamental herramienta de transformación social. De ahí entonces mi interés en los proyectos políticos. Mi compromiso hoy está en aportar el esfuerzo necesario para la construcción de una sociedad basada en el conocimiento, la inclusión y el progreso. Aquellas iniciativas que estén guiadas por esos pilares, seguramente contarán con mi apoyo. En realidad, es lo que guió mi trabajo en todos estos años, es lo que ejerzo todos los días a través de las diversas responsabilidades profesionales, académicas y sociales que he asumido y es lo que voy a hacer en el futuro.

-¿Qué sueña para Argentina?
-Sueño lo mismo que, seguramente, la gran mayoría de los argentinos: sueño con un país en paz, solidario, con desarrollo humano, que permita y estimule a que cada uno pueda ofrecer la mejor versión de sí.

-¿Qué es lo que más le gusta de vivir en la Argentina?
-Me gusta vivir en Argentina porque acá están mis afectos, mis hijos y mi mujer, muchos de mis amigos, los recuerdos de mi padre y el cariño cotidiano de mi madre. Mis recuerdos más entrañables le pertenecen a este país. Durante el año pasado y lo que va de este año tuve la oportunidad de recorrer casi todo el país y tuve la suerte de poder dialogar, como aquí en Ushuaia, con muchos compatriotas. El nuestro es un pueblo talentoso y trabajador.

-¿Por qué apuesta a este país con su profesión?
-Apuesto a la Argentina justamente por lo que le decía antes, porque es mi país. Y quiero, más que apostar, aportar al país con mi granito de arena. Creo que uno de mis aportes es investigar, ejercer roles de responsabilidad ligados a este tema y también difundir y poner a consideración de nuestra sociedad este conocimiento. Y también colaborar para que nuestra sociedad civil esté convencida de que es imprescindible apostar por el conocimiento. Que como reclamamos en los 80 democracia, hoy debemos exigir conocimiento.

-¿Qué lo enorgullece de la Argentina?
-Yo estoy orgulloso de mi país, de su riqueza humana, de sus talentos, de su capacidad para sobrellevar o superar las adversidades. Además, en determinados momentos la solidaridad de nuestra sociedad conmueve. También me enorgullece que haya sido nuestro país que dio próceres como Sarmiento, Houssay, Leloir, Milstein, Favaloro. Y debo decirlo que soy muy optimista, así que lo que más me enorgullece de la Argentina, es su futuro.