La fobia específica de Truman

Revista Viva
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Truman Burbank le tiene terror al agua. Los productores del reality show, dentro del que ha crecido engañado desde su nacimiento, utilizan esta fobia para controlarlo y evitar que escape de ese mundo artificial. La reconocida película protagonizada por Jim Carrey, The Truman Show, es una comedia dramática que no solo nos invita a reflexionar sobre la idea de verdad, la intimidad, el voyeurismo y los medios de comunicación, sino que refleja de qué trata una fobia específica.

Llamamos “fobias específicas” a los miedos extremos e irracionales a ciertos objetos o situaciones que no son riesgosos en sí. Por caso, las fobias a los insectos, a las alturas, a los espacios cerrados, a los ascensores, a las tormentas, a los perros, a volar, a ver sangre y, como Truman, al agua son algunas de las más comunes.

Pueden presentarse a lo largo de todas las edades. Es frecuente que las fobias infantiles desaparezcan con el tiempo; sin embargo, en la edad adulta requieren un tratamiento para evitar que persistan. Si bien los adultos son capaces de reconocer el carácter irracional de sus miedos, enfrentarse a ellos o incluso imaginar esa circunstancia a la que se teme puede desencadenar un ataque de pánico o un estado de ansiedad severa. Según las estadísticas, las fobias específicas suelen tener mayor recurrencia en las mujeres.

Su origen aún se continúa estudiando.  Se sabe que ciertas fobias están relacionadas con la historia familiar, es decir, tienen un componente hereditario. Otras, en cambio, poseen un antecedente ligado a un evento traumático, como puede ser un temor extremo a los perros o, en el caso de Truman, por la muerte de su padre en un viaje de pesca. Diversos investigadores sostienen que el cerebro parece estar programado para asociar ciertos estímulos con determinadas respuestas como las reacciones de aversión, de miedos o de asco. En suma, se desencadenan respuestas automáticas o reflejas de escape y huida que aseguran la supervivencia de los seres vivos frente a los peligros naturales. Así explican la elevada frecuencia de algunas fobias. Esta perspectiva permite comprender el miedo a las serpientes y los reptiles en general, a las arañas y a los espacios cerrados.

Quienes padecen estas fobias suelen ignorar que existen tratamientos muy eficaces para estas afecciones. Así, hay personas que nunca hicieron un viaje al exterior por su fobia a volar en avión. Probablemente esas personas desconocen que pueden realizar un breve tratamiento de terapia cognitivo conductual. Otro aspecto que influye en que la gente no se ocupe de acabar con estos miedos extremos es que el objeto temido sea fácilmente evitable.

¿Cómo se puede lograr la superación de algunas de estas condiciones? La terapia cognitivo conductual es el tratamiento de elección para resolver fobias a través de un número acotado de sesiones. En ellas, el paciente, acompañado y alentado por el terapeuta, logra desensibilizarse al miedo mediante técnicas de relajación y de la exposición gradual al objeto o situación real o imaginaria que desencadena el temor extremo. La liberación de Truman solo es posible en la medida en que supere su fobia específica y se anime a atravesar las aguas. Por supuesto que, más allá de las aguas y de los miedos determinados, se trata de una intensa metáfora que retoma tantas tradiciones y que exhibe de manera justa tantos desafíos de la vida de las personas y de las comunidades.