El mafioso que no podía respirar

Revista VIVA
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Paul Vitti es uno de los mafiosos más poderosos de Nueva York. Creció en la mafia y, luego del asesinato de su padre, fue preparado para sus futuras responsabilidades por Dominic Manetta, su mentor. Pero, ante las disputas previas a la reunión de los jefes de las familias del crimen organizado para decidir el futuro de la mafia italiana en Estados Unidos, comienza a tener problemas para respirar, no puede dormir y se preocupa demasiado por su esposa y por su hijo. Sus fieles secuaces quedan desorientados ante esta inesperada situación. Así sucede el derrotero de Vitti en la divertida comedia Analízame, en la que Robert De Niro y Billy Crystal interpretan, respectivamente, al capo de la mafia que sufre un trastorno de ansiedad generalizada (TAG) y a su psiquiatra.

Las personas que sufren el trastorno de ansiedad generalizada se caracterizan por presentar demasiada preocupación por las actividades cotidianas y problemas para controlar esas preocupaciones. Adquieren una forma de pensar “catastróficamente” que refuerza el trastorno. Así, les resulta imposible relajarse y tienen dificultad para concentrarse, se muestran irritables, inquietas e impacientes. En el cuerpo, sufren contracturas, especialmente, en los hombros, la nuca y la mandíbula. Además tienen dolores musculares y en el estómago. Incluso pueden sentir dolores inexplicables. Los temblores o tics pueden ser otros de los síntomas que padecen, así como la falta de aire, los mareos y una necesidad de ir frecuentemente al baño. En cuanto al descanso, tienen inconvenientes para dormir y sienten fatiga y cansancio excesivos.

Tanto las personas adultas como los adolescentes y niños pueden tener este trastorno. La principal diferencia se da en el tipo de preocupaciones que son propias de cada grupo etario. Es probable que antes del inicio del TAG hayan sucedido eventos estresantes. Generalmente comienza de modo gradual y en etapas tempranas de la vida. Esto hace que muchas personas con TAG no reconozcan que están padeciendo una enfermedad porque les parece que siempre se han comportado de esa manera: siempre fueron “de hacerse problema por todo”.

Diversas investigaciones demuestran que hay factores genéticos que determinan una predisposición biológica a la ansiedad que se combina con factores ambientales como, por ejemplo, tener modelos de padres ansiosos. Entonces experimentar eventos estresantes puede desencadenar el trastorno. Algunos estudios consideran que hay una fuerte asociación de este cuadro de ansiedad con la depresión.

La preocupación es un proceso cognitivo. Por este motivo, se considera ideal para su tratamiento la terapia cognitivo conductual, que busca aliviar el sufrimiento a través de modificar la forma de pensar o de tomarse las cosas. A lo largo de la terapia, los pacientes aprenden a transformar la forma en la que perciben el proceso de preocupación y a resolver sus problemas con estrategias más eficaces. A menudo, el abordaje psicoterapéutico se acompaña con un tratamiento farmacológico indicado por el psiquiatra de acuerdo al perfil de cada paciente. También se tiene en cuenta que esta condición suele coexistir con otros trastornos del estado de ánimo.

En la película, Paul Vitti descubre que haber presenciado el asesinato de su padre cuando tenía 12 años dejó una marca profunda que reaparece frente a las “estresantes” peleas mafiosas por el poder. Analízame expone a través del humor los rasgos centrales del trastorno de ansiedad generalizada. El cine, muchas con humor y otras con dramatismo, nos hace conocer de manera palpable lo que es vivir con diferentes patologías. Y conocer es un paso necesario para aceptar, acompañar, transformar.