“Los argentinos usamos el cerebro para adaptarnos y sobrevivir a las crisis”

La Capital (Mar del Plata)

Facundo Manes es el Maradona de las neurociencias. En 2001 volvió a la Argentina con la idea de comenzar a estudiar las neurociencias y formar capital humano. Lo logró y con creces. Hoy dirige diferentes institutos en el país y en Chile, donde se dedican al estudio de los procesos cerebrales. En estos espacios pudieron saber que la adolescencia se extiende hasta los 25 años, cuando el cerebro termina de madurar. También que el Alzheimer se desarrolla décadas antes de manifestarse en personas adultas. Los estudios siguen, juntos con los descubrimientos y las herramientas que permiten mejorar la vida de las personas.
“Todo está en el cerebro”, dice Manes a LA CAPITAL, quien trasladó sus conocimientos y pedagogía al libro “Usar el cerebro” que presentó en Mar del Plata durante el ciclo “Verano Planeta” ante un auditorio completo que obligó a una segunda exposición.
“Los argentinos con las crisis permanentes que tenemos usamos el cerebro para adaptarnos y sobrevivir”, explica Manes sentado en las instalaciones del Club de Jubilados y Pensionados de Punta Iglesia, donde fue a conocer un busto de René Favaloro que allí se erige.
Sentado en una mesa redonda con mantel verde y con el mar de fondo, Manes asegura: “Quizás como sociedad podemos hacer algunas reflexiones, como que nos cuesta trabajar en equipo y mirar el futuro. Nos dedicamos al día a día que es importante, pero es bueno pensar un país para las nuevas generaciones, cuando ya no estemos”.
Cómo conocer nuestra mente para vivir mejor es el desafío que plantea Manes junto a Mateo Niro en este libro donde dicen: “Todo lo que hacemos depende de esta máquina casi perfecta, que contiene más neuronas que las estrellas que existen en nuestra galaxia”.

-En su biografía usted dice que volvió a la Argentina para “desarrollar recursos locales a fin de mejorar los estándares clínicos y de investigación en neurociencias”, ¿Lo pudo cumplir?
-¡Sí!, y con creces. Cuando llegué al país en el 2001, me había especializado en Estados Unidos e Inglaterra en Neurociencias Cognitivas que son muchas disciplinas estudiando con el método científico los funcionamientos del cerebro humano, los procesos cognitivos como la toma de decisión, la memoria autobiográfica, el olvido, la creatividad, las emociones. En la Argentina el escenario era que estaba el psicoanálisis muy desarrollado, y la neurología más clásica de Parkinson, de tratar cefaleas, accidentes vasculares; la psiquiatría con enfermedades como la depresión; y científicos que estudiaban en animales procesos de memoria y demás. Pero no existía un grupo de investigación multidisciplinario que estudie en humanos las cosas que antes citaba. Lo desarrollamos primero en Fleni donde fui jefe de Neurología Cognitiva, ahí empecé a reclutar jovenes brillantes argentinos y los conecté con universidades del mundo. A uno le dije, estudie toma de decisiones, a otro conciencia, a otro emoción, otro memoria… y así se fue creando un grupo que luego se extendió al Instituto de Neurología Cognitiva -Ineco-, y luego a la Fundación Favaloro. Hoy contamos con muchísimos investigadores. Varios de los chicos que se formaron con nosotros hoy son profesores en el exterior. También formamos Ineco Chile, porque necesitaban el recurso humano que habíamos implementado en la Argentina, y estamos en Rosario. Me gusta que hayas puesto énfasis en eso porque para mí lo más importante no es tanto el desarrollo personal, sino la posibilidad de generar masa crítica.

-¿Cómo es en la práctica el estudio de la neurología cognitiva?
-Se estudian procesos cerebrales de dos maneras, una en pacientes con un daño cerebral como un traumatismo de cráneo, un accidente cerebro vascular que tiene afectada cierta zona del cerebro y uno estudia las consecuencias en los procesos de memoria, toma de decisiones de esa persona. Pero hoy hay tecnología como el electro encefalograma y la resonancia magnética funcional, que permiten también en personas que no tienen un daño cerebral, estudiar el proceso de toma de decisión o memoria cuando está ocurriendo. Hoy podemos estudiar en vivo mecanismos cerebrales cuando la persona está haciendo una de toma de decisiones, memoria, creatividad, todo por la tecnología moderna.

-Y el estudio ¿es importante hacerlo ya sea en un niño como en un adulto?
-Exactamente, además hoy sabemos que enfermedades que uno tiene en cuenta como de adultos, como la esquizofrenia, son de desarrollo. El Alzheimer que aparece después de los 70 años ahora sabemos que los cambios cerebrales ocurren décadas antes. Hoy se estudia el cerebro toda la vida. También sabemos que la adolescencia implica una maduración