El cerebro es un órgano social que necesita de las relaciones para funcionar

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Por Silvia Pozo Martínez

Teinteresa.es habla con el neurólogo argentino que hace algo más de un año operó a Cristina Fernández de Kirchner, Facundo Manes. Uno de los grandes retos de la actualidad es encontrar una cura o prevención para el Alzheimer.

El cerebro es el órgano que nos hace funcionar. Aunque cada vez se sabe un poquito más de este sistema que nos hace levantarnos, hablar y sentir emociones cada día, todavía entraña cientos de secretos y misterios a los que se busca acceso.
Teinteresa.es ha hablado con el neurólogo argentino que hace algo más de un año operó a Cristina Fernández de Kirchner, Facundo Manes, que ha presentado en Madrid su libro ‘Usar el cerebro’, que ya ha triunfado en las librerías argentinas, y nos lleva al interesante mundo del cerebro.
¿Por qué necesitamos estar con otras personas? ¿Podemos estar solos y aislados? “No. Somos humanos porque somos seres sociales y necesitamos continuas relaciones para que nuestro cerebro se mantenga en forma”, afirma Manes.
El famoso neurólogo destaca que todas las personas necesitan relacionarse para vivir y entrenar  su cerebro. “Es más, los que son antisociales se mueren antes de enfermedades que las personas que se interrelacionan con el resto del mundo”.

El reto del siglo XXI: detectar los cambios que se producen en el cerebro antes de que llegue el Alzheimer

Uno de los grandes retos de la actualidad es encontrar una cura o prevención para el Alzheimer, que mata cada año a alrededor de 350.000 personas en España.
El doctor Manes hace hincapié en que ahora saben que en el cerebro se producen cambios en las conexiones décadas antes de que aparezcan los síntomas y el reto es encontrar herramientas que permitan detectar esos “cambios” y prevenir su aparición.
“Todavía no se puede ir al médico de joven y con un estudio saber si vas a tener Alzheimer. Pero no es imposible que dentro de 20 o 30 años consigamos cuándo se va a producir la enfermedad”, augura con optimismo el neurólogo.
El experto aconseja entrenar continuamente el cerebro para reducir el ritmo del deterioro cognitivo cuando se sufre Alzheimer.  Aunque no se atreve a decir que las costumbres que ayudan al cerebro a estar en forma prevengan la enfermedad,  “si hacemos ejercicio, actividades nuevas y llevamos una vida saludable, el deterioro se ralentizará”.

El amor o el fanatismo reducen el juicio social

La conducta de los humanos se guía por las emociones y sentimientos y es inevitable que afecte a nuestro cerebro. La ansiedad, el enamoramiento, la depresión o las manías nos van a hacer actuar de una forma u otra e incluso pueden llegar a obsesionarnos-
“El amor es como una droga que puede alcanzar el nivel de adicción. Puede impedirnos olvidar a una persona por mucho que queramos dejarla atrás”, explica Manes.
Lo mismo pasa con el fanatismo. Estos días muchos nos preguntamos cómo puede haber tanta frialdad o crueldad en las acciones de los seguidores del Estado Islámico, que consigue ser noticia cada día por sus atrocidades.
La razón es que sus ideales se convierten en una obsesión que les impide ver más allá de sus pensamientos y ciegan completamente “el juicio social y la toma de decisiones”.