“Todo lo que le hace bien al corazón, le hace bien al cerebro”

Diario El Universal

En los últimos 80 años se ha conocido más acerca del funcionamiento del cerebro, que en el resto de la historia de la Humanidad, y aún falta mucho para entender de su dinámica y combatir las enfermedades mentales que de manera alarmante viene creciendo en el mundo.
Facundo Manes es uno es los neurólogos y neurociéntificos más importantes de Argentina, quien decidió compartir sus conocimientos de la neurociencia no sólo con sus colegas, también con toda la gente, en ‘Usar el cerebro’, como una forma de dar a conocer lo que se sabe de la mente humana, para una mejor calidad de vida.
Manes estuvo en Colombia para dar a conocer esta obra, como una forma para que las personas entiendan que si bien existen enfermedades mentales incurables, estas se pueden prevenir.

POCO CONOCEMOS

– ¿Le damos la importancia que merece el cerebro?
Somos cerebros con patas y en ocasiones nos olvidamos de ello. Toda nuestra actividad está desarrollada por el cerebro, desde respirar, hasta resolver los problemas filosóficos más complejos. Por eso el impacto de la neurociencia que se ha tenido a nivel masivo en los últimos años, porque todo lo que encontremos en ella, impactará en las ciencias, la economía, la filosofía, el derecho, la política y todas las esferas de la sociedad.
Por todo esto es muy bueno que todos los descubrimientos, que todo lo que sabemos y no sabemos, no quede reservado sólo para los científicos, que también sean debatidos por la sociedad.

– ¿Qué tan difícil es socializar este tipo de temas?
Es un desafío pero también es una obligación poder difundir este tipo de conocimiento para que pueda ser debatido por todos y no sólo por un grupo de científicos, porque la neurociencia debe tender puentes con la educación, porque no existe un acto educativo si no se conectan dos cerebros o más. Es la relación entre el docente y el alumno, y si el maestro sabe bien cómo el alumno prioriza, memoriza, olvida y toma decisiones, además de saber que el mensaje también se transmite por medio de la respiración y la motivación que él le da, el mensaje llegará de la mejor manera. Es el mejor ejemplo de la importancia de la neurociencia en la cotidianidad.

– ¿Cómo es la relación de la neurociencia con las otras disciplinas?
No es que la neurociencia llegue a enseñarle a estas otras disciplinas, lo que deben hacer es trabajar en conjunto. El cerebro creó la ciencia que no se permite la ambigüedad, por eso muchas de las preguntas que la ciencia no puede responder, las responde el arte y la literatura, que si se permiten la ambigüedad. Lo interesante es que el arte y la literatura también fueron creadas por el cerebro.

– ¿Por qué el fenómeno de las neurociencias?
Las neurociencias intenta responder las preguntas que siempre la civilización occidental se ha planteado, como el libre albedrío, la inteligencia, la memoria, lo cual por siglos estuvo reservado a líderes políticos y religiosos o científicos aislados. Hoy en día, los avances son sorprendentes, lo que ha permitido que en los últimos 80 años se lograra más conocer más del cerebro, que lo logrado en toda la historia de la Humanidad.

– ¿Y el conocimiento colectivo?
Hoy el conocimiento se genera de manera colectiva y no de forma individual con épocas como la de Albert Einstein. Si somos tres y cada uno tiene un coeficiente de 110, sería una suma de 330, pero si se logra trabajar bien, el coeficiente superará los 330, en todo tipo de ciencias.

REALES MEDICIONES

– ¿En realidad se puede medir la inteligencia?
Por partes y algunas partes. En realidad no tenemos un método para medir la complejidad de la inteligencia, cómo medir la inteligencia en el humor, la ironía, la inteligencia social o la inteligencia emocional.

– ¿La gente sí se preocupa por la salud de su cerebro?
Deberían, porque hoy estamos hablando de la epidemia llamada Alzheimer, la cual se da porque hoy por hoy tenemos una mayor expectativa de vida, y el cerebro no llega tan bien a esas edades como el cuerpo. Para nadie es un secreto que entre mayor edad mayor riesgo de Alzheimer.
No hay cura y el costo es enorme, siendo un problema social, médico y económico, por lo que debemos tomar medidas para disminuir este riesgo.

– ¿Cuáles son esas medidas?
Todo lo que le hace bien al corazón, le hace bien al cerebro. Mantener el azúcar en sangre en niveles normales, cuidar el colesterol, no tener sobrepeso, cuidar la tensión arterial, todo eso le hace bien.
Además de esto, también le hace bien el ejercicio físico, produce nuevas conexiones neuronales, es un buen antidepresivo, así que es clave para el cerebro.
También es buena la sociabilidad, porque las personas solas se mueren antes, y poder estimularlo con cosas que nos cueste, no sólo lo que debemos hacer, o lo que nos gusta, cosas que no sabemos, como un idioma que no conocemos, lo que hace que el cerebro se estimule como desafío intelectual. Todo esto junto al evitar el estrés y dormir bien, porque dormir bien es salud.

– ¿Qué le genera el estrés al cerebro?
El estrés crónico produce ansiedad, produce depresión y llega a desgastar de manera irreparable una zona del cerebro donde precisamente se encuentra la memoria, así que puede hacer que el Alzhéimer pueda aparecer.

– ¿Siempre activo?
El cerebro nunca descansa. Incluso cuando estamos tirados en un sofá o entre dormidos, el cerebro trabaja de una manera tan ordenada como una orquesta sinfónica, incluso con un director de orquesta, con una red neuronal que se llama red en reposo.

– ¿Incluso cuando dormimos?
Aún no sabemos todo lo que hace el sueño de bien para el cuerpo y el cerebro. Se sabe que si no duermes en un prologado tiempo mueres, y sabemos que es durante el sueño que se consolida la memoria, así como modular la respuesta inmune y la respuesta hormonal, pero tenemos mucho por investigar.
El cerebro nunca debe jubilarse de lo que le gusta, debe hacerlo de lo que no le gusta. Las personas que tienen una actividad intelectual y se jubilan y casi se olvidan de ello, tienen un deterioro cognitivo. Hasta el último día de la vida hay que estar retando al cerebro a la solución de problemas, con lo que le apasiona.

– ¿Las adicciones?
El cerebro es secuestrado por nuestras adicciones. En el cerebro tenemos un sistema de recompensas, que se activa cuando le suministras la droga que desea, sea la heroína, o el trabajo, una pizza, cigarrillo o el Internet.

– ¿El ocio vital?
Por eso hay que volver al ocio, al buen descanso, a los momentos de relajación, respetar esos momentos, no podemos estar activos todo el día, el cerebro tiene un límite. De hecho esa intensa multitarea a la cual nos sometemos, afecta el desarrollo y rendimiento cognitivo, además de generar estrés. Por eso es bueno concentrarse en una cosa a la vez. Así, logramos rendir más cuando nos conectamos.

– ¿La tecnología es buena para el cerebro?
El cerebro humano termina de desarrollarse a los 20 años, así que aún no tenemos claros estudios entorno al impacto de la tecnología en los niños, pero por algo los hijos de Steve Jobs no usaban este tipo de tecnología de niños.
Lo que si hemos encontrado es que tanto niños como adultos que han tenido tendencias compulsivas, este tipo de tecnología se ha convertido en un detonante para todo se vuelva un caos. Por eso, hay que tener un uso moderado.

– ¿Y la salud mental?
La salud mental genera más discapacidad que el cáncer o los problemas cardiacos, por lo que se requiere mucha más investigación, porque es difícil el diagnóstico y el desarrollo de estos pacientes.