“El peronismo y el radicalismo describen muy bien la Argentina pasada, no así la Argentina futura”

La Noticia Web

LaNoticiaWeb dialogó con el neurocientífico más importante del país, hoy en las filas de UNEN. “Me invitan Sanz, Binner, Stolbizer y otros referentes del espacio”, aseguró Manes, y pidió “no dejarnos atrapar por nuestros egos”. Durante la charla, el médico que operó a Cristina resaltará el uso de la creatividad (“pero no para discutir el pasado”) y la importancia de la educación:“Podes poner ministros espectaculares, pero la revolución educativa viene del contacto entre el alumno y el docente”.

Facundo Manes entrevistado por La Noticia Web

Entre los libros más vendidos en todas las librerías del país, se encuentra uno cuya temática poco sedujo históricamente a los argentinos. “Usar el cerebro. Conocer nuestra mente para vivir mejor”, es el reciente libro del neurocientífico Facundo Manes, uno de los médicos más prestigiosos de la Argentina, que es rector de la Fundación Favaloro y tomó amplio conocimiento público en 2013, cuando operó a la presidenta Cristina Kirchner.

De origen radical, Manes remarca que está “comprometido social y políticamente”, por lo que no descarta aceptar una candidatura si se la proponen. Hoy forma parte del frente de centroizquierda llamado UNEN, y su principal nexo es a través del precandidato a Presidente Ernesto Sanz. Muchos lo dan como posible candidato a Gobernador, pero faltando un año para tomar esa decisión, el hombre nacido en Salto, Provincia de Buenos Aires, prefiere ser cauto.
LaNoticiaWeb entrevistó a este médico de 45 años en Vicente López, minutos de antes de brindar una de las tantas charlas y conferencias que realiza semanalmente para profesionales, académicos y simples interesados en la materia.

En algún momento comparaste lo que es el cerebro para el ser humano, con lo que es la política para la sociedad.

Yo hice una analogía de una patología, el síndrome frontal, en el cual los pacientes tienen lesiones frontales y sólo se concentran en lo inmediato, sin pensar en las consecuencias futuras. Y no pueden resistir la recompensan o la tentación inmediata, aunque no sea bueno para el futuro. Como sociedad, muchas veces, la Argentina parece que tiene una miopía de futuro, en concentrarse en el futuro. Hay que hacerlo, pero también pensar en el largo plazo, en la educación y el conocimiento.

El Nobel Bernardo Houssay dijo que los países pobres deberían invertir, sobre todo, en la investigación científica. ¿Por qué un Estado debería investir en eso?

Hoy la riqueza de un país no es tanto como antes un recurso natural o la industria. El principal valor de un país es el capital intelectual de su gente. Hoy la economía se basa en el conocimiento. Quienes apostaron al conocimiento, son los más ricos y que pueden distribuir la riqueza. Corea del Sur es un país que, hace décadas, era pobre, e hizo una revolución del conocimiento que hoy le permite ser una potencia económica del mundo.

Parafraseando el título de tu libro: ¿por qué para el ama de casa, el oficinista, el abogado, viviría mejor si conociera los secretos de su cerebro?

Porque cuando conoce algo, lo utiliza mejor. Todos tenemos computadora, pero hay muchas funciones que no conocemos. Conocerla la hace funcionar mejor. Y lo mismo con el cerebro. Si uno conociera cómo procesa las emociones, cómo el ejercicio impacta en la mente, cómo la interacción beneficia al cerebro, y cómo la educación protege al cerebro, lo usaríamos mejor.

Y en tiempos donde la economía es importante y cuesta llegar a fin de mes, ¿cómo se podrían aplicar los mecanismos del cerebro a la economía doméstica?

Hay un área llamada economía del comportamiento, o neuroeconomía, donde se analizan las decisiones económicas, desde comprar verdulería hasta decidir grandes inversiones. Grandes fenómenos emocionales como la ansiedad y la angustia inciden en esa decisión económica.

Muchas veces los analistas de opinión pública dicen que el electorado vota más con la pasión, el sentimiento, que con la razón. ¿Coincidís?

Hay un sector de la población que tiene un voto ideológico, analítico, pero por lo que se sabe a partir de estudios científicos de primer nivel es que hay un porcentaje, sobre todo el que mira mucha televisión y que no sabe de política, que vota por la pasión o por los rasgos faciales. Entonces, claramente hay un sector que no vota por la ideología, por las propuestas, sino por otros mecanismos.

Naciste en el interior bonaerense, en Salto, pero ahora vivís en la Capital. ¿Qué le falta al porteño de la gente del interior?

Yo lo veo con mis hijos. Cuando yo iba a mi colegio en Salto, iba el hijo del millonario y del hijo del albañil. El colegio público igualaba. Y lo mismo pasaba con el boliche bailable, iban las mujeres separadas de 35 y las chicas de 18. En un pueblo conviven mucho más los diferentes estratos sociales. Hay pros y contras.

Destacás siempre el uso de la creatividad, que parte desde el cerebro. ¿Crees que a la dirigencia política le falta creatividad o que la usan de manera errónea?

Yo creo que hay creatividad, pero lo que hay que hacer es usarla en el largo plazo. Argentina es un país rico en recursos intelectuales y naturales, tiene que crecer económicamente, pero también invertir en educación, hacer una revolución del conocimiento. La única manera de reducir la pobreza es con una revolución educativa. Aunque crezcamos económicamente muy bien en los próximos 10 años, si no hay una revolución educativa no disminuirá tanto la pobreza. La mejor lucha para reducir la pobreza del siglo XXI es la educación. Tenemos que apostar la creatividad para discutir el futuro. Los argentinos usamos la creatividad para discutir el pasado, nos obsesionamos con el pasado, con personajes que pasaron. Pero tenemos que solucionar los problemas de ahora y del futuro. Hay que encausar mejor la creatividad.

Lo que creativo viene de aplicar soluciones novedades, originales, ante un problema. En los últimos años hubo muchas reformas educativas, muchos cambios en políticas de seguridad. ¿Crees que el político no innova o que se deje llevar por la demanda de la gente en el corto plazo?

En la educación uno puede poner ministros espectaculares, pero lo importante es el proceso de aprendizaje, que se da entre el docente o el director y el alumno. Tenemos que enfocarnos ahí. La revolución de la educación tiene que venir por abajo, por el contacto entre el alumno y el docente. El docente tiene que estar bien pago, pero también preparado, someterse a preparación. El acto de enseñanza es inspiración. Si el docente no inspira a los chicos, no le van a prestar atención. Y ahí ningún gobernante puede cambiar la historia.

Varias versiones periodísticas dicen que estás trabajando junto al senador Ernesto Sanz, como asesor y quizás, sí, para el día de mañana pensar en una candidatura. ¿Es así?

Mirá, yo soy médico, soy rector de la Fundación Favaloro, soy científico, que todos los días de su vida trabaja comprometido social y políticamente. En ese contexto, yo participo en el espacio UNEN, que está trabajando muy bien pero que falta desarrollar. Espero que sea atractivo para el electorado, yo creo que es un espacio que puede permitir una Argentina republicana, basada en el conocimiento, y que respete las instituciones. Yo no tengo como prioridad ninguna candidatura. Si alguna vez lo proponen, lo podría considerar. Pero mi prioridad es hacer esto: estar comprometido social y políticamente, y pertenecer a un espacio que creo puede mejorar la Argentina.

Y dentro de ese acompañamiento, ¿estás ligado a través de Sanz o de manera independiente?

Ernesto es un gran amigo. Realmente aprecio y admiro. Estoy cerca de él. También me invita Hermes Binner, también me invita Stolbizer, también tuve charlas con otros referentes de UNEN. Siempre cuento que nací en una casa radical, que tengo mi corazoncito radical. Pero hoy la sociedad no está representada por ningún espacio político, está representada por quienes piensan una Argentina mejor, inclusiva. Muchas veces el peronismo y radicalismo describen muy bien la Argentina pasada, no estoy tan seguro que describan tan bien la Argentina futura. UNEN es un buen espacio para trabajar.

Remarcas que a UNEN le falta desarrollarse. Hay un debate interno de si conviene o no acordar electoralmente con el PRO de Mauricio Macri. ¿Lo crees viable?

Sería una falta de respeto de mi parte opinar, no pertenezco al liderazgo de UNEN. Tenemos que pensar más en proyectos políticos, en ideologías, en proyectos a largo plazo, y no en proyectos biográficos o personales. A veces remarco que no debemos atrapar por nuestros egos. El país es mucho más importante que la historia personal.

Retomo el concepto de creatividad y la forma de buscar soluciones novedosas. El peronismo gobierna la Provincia de Buenos Aires hace 25 años. Al electorado, el año que viene, ¿se le diría: “Usen la creatividad y busquen una solución distinta a la que vienen votando hace 25 años”?

Sí, pero tiene que aparecer una opción. Muchas veces la oposición tiene que tener ideas superadoras. En cualquier parte del mundo. Tiene que haber un potencial votante, pero también una oposición que inspire. El rol de la oposición es ver un paradigma superador.