Facundo Manes y todo lo que queremos saber sobre el cerebro

Publicado en Revista Cabal

Presidente de la Fundación INECO para la Investigación en Neurociencias y Rector de la Universidad Favaloro, en 2013 tuvo a su cargo la operación de la presidenta Cristina Kirchner, por la “colección subdural crónica” que se le había diagnosticado en el cráneo. En esta entrevista habla de su nuevo libro Usar el cerebro (escrito junto a Mateo Niro), y de su intención de participar activamente en política en un futuro cercano.

De chico jugaba bien al fútbol, y en su Salto natal le decían “Goropo”. Facundo Manes había heredado el apodo de un payaso del circo que pasaba por su pueblo, y donde él y su hermano trabajaron alguna vez acomodando sillas. Por aquellos días, ninguno de los lugareños hubiese imaginado que a ese chico le esperaba un destino como destacado profesional de la medicina y referente internacional de las Neurociencias. Lo cierto es que esa fue la disciplina en la que se especializó de joven y que lo llevó a liderar proyectos ambiciosos y crear equipos de trabajo.
Antes, se mudó a Buenos Aires, y se formó en la universidad pública – se graduó en medicina por la Universidad de Buenos Aires- y en el extranjero: se capacitó en el campo de las Neuroimágenes Funcionales en la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard(EEUU), realizó un fellowship de neuropsiquiatría en la Universidad de Iowa (EEUU) y completó un posgrado en Master in Sciences en la Universidad de Cambridge, Inglaterra.
En 2001 regresó al país con el firme compromiso de desarrollar recursos locales y mejorar los estándares clínicos y de investigación en Neurociencias Cognitivas y Neuropsiquiatría. Su idea inicial era dar forma a un Departamento de Neurología Cognitiva y Neurociencias Cognitivas Humanas con un equipo multidisciplinario en FLENI, donde se desempeñó como jefe de la sección Neurología Cognitiva, Neuropsicología y Neuropsiquiatría. Fue también profesor de Neurociencias Cognitivas de la Universidad Católica Argentina (UCA), y luego creó y desarrolló el Instituto de Neurología Cognitiva (INECO). Allí, neurólogos, psiquiatras y psicólogos establecen un abordaje que parece constituir la manera más apropiada de afrontar las graves patologías que asisten.
–Trabajamos con un equipo multidisciplinario de profesionales reconocidos y altamente especializados, para ofrecer una evaluación estandarizada según parámetros internacionales y un tratamiento de avanzada –explica Manes–. Al mismo tiempo, se formarán jóvenes médicos con el potencial de convertirse en el recambio generacional en las Neurociencias de excelencia.
–¿Qué implica para usted el desafío de ser rector de la Universidad Favaloro? ¿Cuál será el principal objetivo que oriente su gestión?
–Para mí es un honor, una responsabilidad y, como usted dice, un gran desafío ser el rector de una Universidad que contribuye a continuar el legado de uno de los argentinos más grandes del siglo XX: el doctor René Favaloro. Es en esa dirección que están los objetivos de nuestro trabajo: una formación de excelencia, la investigación, el fomento de la creatividad y la innovación de estudiantes y docentes, el trabajo en equipo y la interrelación cada vez más activa con la comunidad.

– ¿A qué atribuye el mayor interés del público no especializado en las Neurociencias y el funcionamiento cerebral?
–Fundamentalmente a dos razones: que todos tenemos cerebro y que el cerebro humano es la estructura más enigmática en el universo. Tan complejo es este órgano que es el único que se propone la meta de entenderse a sí mismo. Por miles de años, nuestra civilización se ha preguntado sobre el origen del pensamiento, la conciencia, la interacción social, la creatividad, la percepción, el libre albedrío y la emoción. Hasta hace algunas décadas, estas preguntas eran abordadas únicamente por filósofos, artistas, líderes religiosos y científicos que trabajaban aisladamente. Pero en los últimos años, las neurociencias emergieron como una nueva herramienta para intentar entender estos misterios.
–Acaba de publicar un libro, junto a Mateo Niro, que ya convoca el interés de un volumen insospechado de lectores. En términos generales, ¿qué encontrarán los lectores en “Usar el cerebro” (Ed. Planeta)?
–Nuestro libro se propone pensar sobre este órgano complejo y enigmático con el objetivo de que podamos vivir mejor, porque cuanto uno más comprende sobre sí mismo, más va a saber vivir plenamente. Es así que el libro pone a consideración muchos de los hallazgos científicos sobre el cerebro humano de los últimos años de manera dinámica y ordenada a la vez.

– ¿Cuáles son los factores claves para preservar la salud del cerebro y desarrollar su potencial?
–Resulta difícil sintetizar este tema, pero sin dudas entre las premisas fundamentales están: asumir desafíos intelectuales, una dieta sana, realizar ejercicios físicos, buen descanso y tener una vida social activa.

Militante radical (“Alfonsín fue un líder inspirador, y lo que hace falta en este país es gente que inspire a otros”, dice), hoy tiene 44 años y vive en Barrio Norte. Su entorno confirma que tiene intenciones serias de presentarse en las primarias del año que viene como precandidato a gobernador bonaerense dentro de la UCR o la alianza electoral que el partido integre: “La política me interesa porque es una formidable herramienta de transformación social”.
–En su visión, y ya en el plano de la actualidad política ¿qué cree que le hace falta a la Argentina para iniciar o consolidar un camino de progreso?
–Muchas veces, como sociedad, elegimos lo que nos brinda una satisfacción inmediata e hipotecamos así nuestro destino común y el de las próximas generaciones. Nuestra sociedad debe tener la capacidad de tomar decisiones teniendo en cuenta el largo plazo. Una de las acciones fundamentales a través de la cual evitamos esta miopía social es la educación. En ella sabemos observar desde lo inmediato y proyectarnos hacia el porvenir. La educación integra, da oportunidades, genera sociedades armónicas con igualdad.

-¿En qué medida el conocimiento sirve como eslabón necesario para el crecimiento de una nación?
-Más que eslabón, diría que el conocimiento es la “palanca” para el desarrollo de un país. Los países que crecen no son necesariamente los que cuentan con recursos naturales, sino los que generan riqueza a partir del conocimiento.

–Se dice que estaría dispuesto a postularse a un cargo político, en el marco de su militancia en la UCR, ¿qué puede agregar al respecto?
–Como ya respondí en otras oportunidades, mi compromiso está en aportar a la construcción basada, justamente, en el conocimiento, la inclusión y el progreso. Es lo que guió mi trabajo, es lo que ejerzo todos los días a través de mis diversas responsabilidades profesionales, académicas y sociales y es lo que sin dudas haré en el futuro. Considero a la política como una herramienta de transformación social formidable, así que me siento comprometido con todos aquellos proyectos que promuevan este país que soñamos.