Manes en Temperley

Diario Popular

Repasó los ejes principales de su libro e hizo un exhaustivo y crítico análisis de la realidad argentina.

Todavía quedaban algunos jóvenes entrenando cuando el gimnasio Alejandro “Palo” Metz del Club Atlético Temperley empezó a vestirse de escenario para la presentación de “Decir presente, hacer futuro”, el último libro de Facundo Manes. Unas horas más tarde, las sillas y gradas del microestadio ya estaban colmadas para recibir al neurólogo y neurocientífico.

Durante una enérgica charla de alrededor de una hora, Manes repasó los ejes principales de su libro e hizo un exhaustivo y crítico análisis de la realidad argentina, en el que se refirió al hambre, la pobreza y la falta de oportunidades, además de hacer un fuerte llamado a la unión nacional: “no podemos enfrentarnos a cada paso. No significa que todos tengamos que pensar lo mismo, sino que hagamos de la diferencia una virtud para perseguir un sueño colectivo que nos saque de este estado de crisis permanente”.

Al comenzar, agradeció particularmente a los jóvenes que se acercaron a presenciar la charla: “ustedes son el presente y el futuro de la Argentina”.

Luego, resaltó el valor de la educación, no solo para su desarrollo personal, sino también para el desarrollo social: “la educación hizo posible que yo cumpliera mis sueños. La educación nos hace más libres. Todo el mundo habla de economía en Argentina. Bueno, la educación debería ser el principal plan económico de nuestro país”.

Además, se refirió con dureza al drama del hambre: “no hay nada más prioritario y urgente. Casi 4 millones de personas se van a dormir con hambre en nuestro país. No solo es un escándalo inadmisible que debería avergonzarnos humanamente, sino que también es una enorme traba e hipoteca para nuestro desarrollo económico y social”.

Promediando su charla, Manes planteó que la sociedad argentina está deprimida, demasiado enfocada en el corto plazo y que necesita un paradigma, un propósito que la una de cara al futuro: “nuestro país tiene miopía de futuro: estamos permanentemente concentrados en el presente y en cómo salir de la urgencia, en la gestión económica de corto plazo. Obviamente tenemos que atender lo urgente, pero sin olvidar la meta. ¿Y cuál es esa meta? Lograr un acuerdo político que nos estabilice, alcanzar una visión y un plan estratégico de país que nos permita lograr, de una vez por todas, un crecimiento real, igualitario y sostenido en el tiempo”.

A pesar del duro análisis, Manes se mostró optimista de cara al futuro “porque en la Argentina jamás probamos el camino correcto. Eso quiere decir que aún podemos salir de este círculo vicioso de crisis, pobreza estructural y desigualdad en el que estamos inmersos desde hace décadas. Pero, para eso, tenemos que hacer lo que hicieron los países que se desarrollaron: priorizar el desarrollo humano, dar una buena nutrición, educación y salud al pueblo, invertir en ciencia, tecnología e innovación, y construir puentes sólidos entre conocimiento y producción. Esa es la revolución del conocimiento”.