“Luchar contra el hambre nos puede unir a todos”

El Intransigente

El neurocientífico, además, agregó que “es importante que se ponga como prioridad el tema de la malnutrición”.

El neurocientífico, Facundo Manes, estuvo en el programa radial ‘Mañana Sylvestre’ y brindó detalles del nuevo centro de investigación que inauguró, llamado Cites Ineco, en el que se está por desarrollar un seminario sobre diferentes tópicos. “El estudio de la neurociencia está contradiciendo la teoría clásica. Los seres humanos no decidimos tan individualmente sino por el contexto, sin tener toda la información y por las emociones”, explicó.

Para ser más específico, dio un ejemplo: “Si un ministro de Salud mañana le dice a la gente que coma sano, todo el mundo lo sabe, pero nadie lo va a hacer. Entendiendo el comportamiento humano se pueden diseñar e implementar distintas políticas públicas para la pobreza, la educación, el tema de género y eso se va a debatir por primera vez en Buenos Aires con gente de todo el mundo”.

Por otro lado, Manes determinó que las discusiones respecto al funcionamiento del cerebro humano, también se centrarán en cómo la ciencia está entendiendo la pobreza. “Hoy el cerebro termina de desarrollarse después de los 20 años. Es necesario estar bien nutrido y hay que tener estímulo afectivo”, le informó al periodista Gustavo Sylvestre.

El doctor en neurociencia se mostró muy comprometido con la República Argentina, en estos aspectos. “Yo soy argentino y estoy siempre dispuesto ayudar a mi país. Creo que es importante que se ponga como prioridad el tema de la malnutrición. Eso impacta en el aprendizaje. No invertir en el cerebro de los argentinos es inmoral y es una hipoteca social”, afirmó, teniendo en cuenta los nuevos índices de pobreza que difundió el Indec.

De acuerdo con su postura, esta batalla contra la pobreza puede llegar a unir a los argentinos, “más allá de la grieta”. “Más de la mitad de los chicos argentinos viven en la pobreza. Cuando a uno le pasa eso, utiliza los recursos cognitivos para sobrevivir. Eso genera estrés mental. Así la persona está atrapada cognitivamente en la pobreza”, concluyó el especialista.