Facundo Manes en Pilar

Pilar Diario
Facundo Manes presentó su nuevo libro en el Instituto Pellegrini. Hizo hincapié en “ola de inversión en investigación y desarrollo”. Y dijo que “la docencia debería ser el principal trabajo del país”.

En lo que fue una nueva visita a Pilar del médico y divulgador científico, Facundo Manes disertó este lunes en el Instituto Carlos Pellegrini. Ante un auditorio colmado, el experto en neurociencias presentó su nuevo libro e insistió en la necesidad de lograr para el país un proyecto superador, que dé prioridad al desarrollo en ciencia y tecnología como base del sistema productivo.

“Decir presente, hacer futuro. La revolución del conocimiento como motor del proyecto argentino”, es el nombre completo de su trabajo más reciente. Antes de su exposición (y la tradicional firma de ejemplares), Manes dialogó con la prensa y afirmó: “Necesitamos urgentemente ponernos de acuerdo más allá de las diferencias”.

A su vez, agregó que “los argentinos una vez más estamos discutiendo un modelo de país. Yo creo que el único modelo que puede cerrar esta grieta que estamos viviendo, y nos puede generar bienestar para 50 millones de personas, es apostar al conocimiento”.

-¿La revolución del conocimiento tiene necesariamente que comenzar en las aulas?

-Totalmente, poniendo a la docencia como el principal trabajo del país. No debería haber trabajo más prestigioso que la docencia, porque genera los próximos jueces, médicos, periodistas, presidentes… Tenemos que pagarles más a los docentes, hay que privilegiarlos. Que los mejores alumnos del Secundario quieran ser docentes.

-¿Qué puede hacer el vecino común por ese proyecto nacional?

-Primero, unirse. Estamos muy desunidos: por cada tema hay muchas ONG, por ejemplo en CABA hay casi 30 en el tema de educación.

El médico expresó que “en el mundo hay países que se desarrollaron. En mi opinión, nosotros ni siquiera somos un país en vías de desarrollo, por la pobreza que tenemos, la malnutrición, el hambre y la falta de proyecto. Hoy la economía tiene que ver con la inversión en investigación y desarrollo y su vinculación con el aparato productivo, pero Argentina invierte lo mismo que Senegal o Gabón. Al no haber un proyecto colectivo, cada uno va por su lado”.

Y añadió: “Hay que generar otro clima de época, en el ‘83 todos estábamos unidos por la democracia, hoy hay que unirse por el conocimiento”.

-¿Se puede lograr esa unidad a medida que pasan los gobiernos?

-Si la dirigencia no se une escuchando a la sociedad, no habrá ningún plan que estabilice la economía. Yo celebro las diferencias, pero los países que se han desarrollado tuvieron un proyecto superador. Acá no hay proyecto, un gobierno hace una cosa, llega otro y hace otra cosa, cambia la política exterior…

-¿Es posible pensar distinto y aunarse por un proyecto de país?

-Las diferencias son nuestras fortalezas y la unión debe ser nuestro poder. Necesitamos opiniones diferentes, pero los argentinos no podemos alimentar a nuestra gente, ¿cómo no nos ponemos de acuerdo con esto? Muchos chicos que terminan la secundaria no comprenden lo que leen ¿Quién va a estar en desacuerdo en vincular a la ciencia y la tecnología con la producción?

-¿Por qué nunca se concretó su incursión en la política?

-Tuve muchos ofrecimientos en diferentes períodos de varios sectores. Es un honor que me consideren, pero creo que hoy puedo contribuir más hablando por el país con la gente. Me siento más útil recorriendo la Argentina pidiendo que despertemos, que nos unamos en esto.

-¿La sociedad reclama lo mismo, o está resignada?

-Si no lo hacemos, en 10 años vamos a tener las mismas discusiones y una capa nueva de pobres. Algún día vamos a tener que despertar. Tener más pobreza y desigualdad es inaceptable, así que seguiremos luchando.